El acoso se define comúnmente como un patrón de comportamiento intencionado a causar miedo o aprensión en la víctima y es un intento de ejercer poder y control sobre otra persona.
Es un comportamiento amenazante, no deseado. El acoso puede pasarle a cualquiera, sin embargo, las mujeres que han tenido una relación abusiva corren un mayor riesgo que la población en general. El acoso es una forma de violencia domestica.